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6 de noviembre de 2007


Sobre la responsabilidad, la causalidad y el adulterio.

Como bien sabéis ando ahora haciendo un curso sobre "control de calidad", para reciclarme, expandir conocimientos, no caer en la zanja y esas cosas. Entre los contenidos del curso hay algunos dedicados a la comunicación, es decir, a la forma en que debemos o deberíamos explicar las cosas a los demás. Esto está muy relacionado con el nuevo concepto de "liderazgo" (por cierto, debería revisar los escritos de Carl Schmitt acerca del líder, seguramente los americanos le habrán copiado; ¿quién mejor que los nazis para hablar de esto?); también está relacionado con el "trabajo en grupo".

Pues bien, para trabajar estas cosillas hay muchos ejercicios y dinámicas grupales, entre ellas la que os voy a presentar. Se me ha ocurrido escribir sobre ella porque no es la primera vez que la hago: el año pasado estuve haciendo un curso para convertirme en "profesor de adultos" (por cierto, ¿os habéis fijado que la raíz de la palabra "adulto", adult-, es la misma que la de "adulterio", "adulterar", etc.? ¿Será porque de mayores perdemos la pureza de la infancia?), y también tuve que hacer esta dinámica. Consiste en debatir sobre un texto, un texto que trata de un tema candente y nos sitúa frente a un problema; el objetivo de la dinámica es ver cómo nos comportamos en grupo, cómo debatimos o discutimos, etc.; siempre hay un observador desde fuera. De modo que lo menos importante en la dinámica son los contenidos de la misma, la verdad del problema al que nos enfrentamos. Pero esto es algo de lo que adolecen prácticamente todas las técnicas de decisión en grupo importadas de Yanquilandia: en un ambiente laboral atenazado por los límites temporales (las prisas) hay que tomar decisiones, no hay tiempo para largas discusiones, de modo que al final se toman dichas decisiones por votación, obviando la verdad y/o la bondad de las opiniones.

Pero el problema que nos presenta esta dinámica en concreto me dio que pensar. Durante la dinámica sólo pude lanzar pequeñas ideas, retazos, que evidentemente fueron obviados por mis compañeros/as, aparte de ciertos improperios contra alguno de los personajes del texto (para caldear los ánimos). Lo que quiero exponer es mi propia reflexión sobre el asunto, una reflexión pausada, ajena a las prisas y al guirigay de una discusión grupal donde, además, pocos/as van/ven más allá de lo obvio.

El ejercicio es el siguiente:

“Una joven casada, poco atendida por su marido demasiado ocupado en sus negocios, se deja seducir y va a pasar la noche con su seductor en una casa situada al otro lado del río.

Para volver a casa al día siguiente, muy temprano, antes de que vuelva su marido que está de viaje, tiene que cruzar un puentecillo, pero un loco haciendo gestos amenazadores le impide el paso.

Corre entonces hacia un hombre que se dedica a pasar gente con su barca. Se monta, pero el barquero le pide el dinero del pasaje. Ella no tiene dinero y por más que pide y suplica el barquero se niega a pasarle si no le paga por adelantado.


Vuelve a casa de su amante y le pide dinero. El se niega sin darle explicaciones.

Se acuerda de un amigo soltero que vive en la misma orilla y que ha sentido por ella, desde siempre, un amor platónico aunque ella nunca cediera. Se lo cuenta todo y le pide dinero. También se niega, le ha decepcionado totalmente.


Entonces decide, tras una nueva tentativa en vano con el barquero, pasar el puente. El loco la mata.”


¿En qué grado son responsables de esta muerte los seis personajes? Ordénelos según su criterio del 1 al 6 por orden decreciente de responsabilidad:
- Esposa.
- Marido.
- Amante.

- Loco.

- Barquero.

- Amigo.

Piensa un poco, querido lector, en el ejercicio antes de continuar leyendo. Es más, haz el ejercicio.

Tic, tac...

Tic, tac...

¿Ya? ¿Has escrito en un papel los personajes por orden de responsabilidad? ¿No? Pues hazlo.

Vale, continúa. Pero antes piensa un momento si no te has dejado influir por la canción de los Reincidentes (la que suena, si no la oyes no hay problema).

Curiosamente casi todas las mujeres "liberadas" y/o liberales que suelen asistir a estos cursos del Servicio Regional de Empleo coinciden en asignar al marido el primer grado de responsabilidad. Y no sé a qué se debe esta decisión, si a una androfobia reprimida o a una confusión entre el orden de las causas y el orden de los principios (morales): el mayor responsable de la muerte no necesariamente ha de ser el primer responsable en la cadena de causas y efectos (cadena en la cual los efectos son causas de nuevos efectos).

Por lo pronto habría que distinguir en el asunto diversos tipos de responsabilidad: responsabilidad jurídica, responsabilidad moral, responsabilidad física o autoría. Entiendo que en el ejercicio se habla de responsabilidad moral, pues es el único tipo de responsabilidad que acaso pudiera trascender la cadena de hechos o causas-efectos. Es evidente que, respecto a la autoría material, el responsable es el loco en primer lugar y la propia víctima después. Lo cual no significa que exista responsabilidad moral (al menos por parte del loco), ni mucho menos responsabilidad jurídica, aunque esto también depende del tipo de loco de que estemos hablando: efectivamente; podemos deducir del texto
("...haciendo gestos amenazadores...") que se trata de un psicótico (esquizofrénico, bipolar...), alguien que no está en sus cabales, alguien que, aun no siendo responsable moral, ha de ser internado en un hospital siguiendo una dieta de litio o haloperidol; pero también podría tratarse de un psicópata, en cuyo caso sí sería moral y jurídicamente responsable, pues estas personas saben perfectamente lo que hacen (no obstante existen debates acerca de si son o no enfermos, en la medida en que son incapaces de sentir el menor remordimiento por sus acciones, son incapaces de ponerse en el lugar de sus víctimas, de imaginarse el dolor ajeno).

La mujer sería la segunda responsable ya que cruza el puente a sabiendas de que corre peligro.
La responsabilidad jurídica y la autoría material se acabaría aquí: ningún juez inculparía al barquero por no pasarla gratis al otro lado, ni a su amante o a su amigo por no prestarle dinero.

Es cuando hablamos de responsabilidad moral cuando podríamos empezar a remontar la cadena de causas y efectos y, en función de una determinada escala de valores asignar el nivel de responsabilidad a cada personaje. Cada personaje representa un concepto y un tipo de comportamiento:
--el marido representa el matrimonio y las funciones que ello conlleva, entre ellas las relativas al sexo y al amor (funciones que, según el texto, no cumple);
--el amante representa el puro sexo y, hombre, entre los comportamientos que se esperan de un/a amante está el de agradecimiento y ayuda en un caso semejante (aunque también dependería de lo que hubiera ocurrido en la cama, pero como no está en el sumario, suponemos que todo fue bien);
--lo que se espera de la amistad es, por supuesto, la ayuda en caso de necesidad, ayuda que es denegada en este asunto, aunque, ¿hasta qué punto se trata de un auténtico amigo si de por medio ha existido otro tipo de intereses? ¿no se trata de un "amigo" despechado y celoso? ¿no le disculpan esos celos y ese despecho?
--por último está el barquero, que representa los negocios y no posee ningún vínculo de tipo emocional con la finada, salvo los que correspondería a cualquier persona solicitada de ayuda.

En este punto se nos presenta una pequeña objeción: en el texto nada se dice de que la mujer cuente al barquero su situación (el loco, las prisas, su infidelidad...), tampoco se dice que le cuente lo del loco al amante; solo se dice que a éste le pide dinero y al otro que le pase el río, lo demás debemos inferirlo, aunque quizá sea demasiado inferir. Ahora bien, si lo inferimos colocamos a todos los personajes en igualdad de condiciones y nos quedaríamos simplemente con la escala de valores para juzgar el grado de responsabilidad moral.

O quizá no. Quizá haya que sopesar otro aspecto del asunto que ya antes he apuntado, la cadena de causas y efectos, de modo que tengamos en cuenta los diferentes vínculos conceptuales entre causalidad y responsabilidad. El primer tipo de vínculo establecería una relación inversamente proporcional entre el orden de la causa dentro de la cadena y el grado de responsabilidad, de modo que el mayor responsable sería el loco y el menor el marido. La virtud de esta concepción está en que puede combinarse con la escala de valores, de modo que ante un eventual "empate" entre valores, por ejemplo entre la "amistad descafeinada por los celos y el despecho" y el sexo puro, cupiera asignar el grado de responsabilidad en función de la proximidad causal (y temporal) al fatal desenlace; así tendríamos que sería más responsable el amigo que el amante.

El segundo posible vínculo conceptual entre causalidad y responsabilidad establecería la relación inversa, otorgando la mayor responsabilidad al primer causante, al que pone en movimiento la cadena de causas y efectos, si bien pienso que se trata de una relación bastante tendenciosa no exenta de una valoración previa, pues parece evidente que cuanto más alejado se esté (dentro de la cadena) respecto del último efecto, menos causante se es de él, ya que se sospecha algo de lo que viene a continuación.

El tercer vínculo entre la cadena de causas y los grados de responsabilidad necesita de un nexo conceptual: la libertad de los agentes. Y es que, ahora sí, es totalmente evidente que una cadena de causas y efectos como la presentada no es igual a la cadena causal representada por una fila de fichas de dominó puestas de canto donde la caida de una es causa de la caída de la siguiente y, por lo tanto, la caída de la primera es causa directa de la caída de la ficha final. En el caso de las fichas de dominó existe una causalidad mecánica, no así en los casos en que intervengan personas, a las cuales se les supone cierto grado de libertad. De este modo la dejadez del marido no sería causa directa del adulterio de la esposa, sino, al menos, causa conjunta (con-causa) con los deseos y necesidades lúbricas de la mujer. Ahora bien, ¿por qué ese amante y no otro que viviera en su mismo lado de la ciudad? La pregunta no es ociosa, aunque ni tengamos ni nos importe la respuesta, pues lo importante es que nos pone sobre la pista de que existirían multitud de con-causas que llevarían de un hecho al siguiente y, por lo tanto, no sería posible asignar responsabilidades a personajes que no se encuentren en el mismo lugar del crimen, ya que, en función de que las con-causas hubieran sido otras los acontecimientos podrían haberse desarrollado de muy otro modo: la mujer podría haber salido de casa con dinero, podría haber seducido al barquero para que la pasara, podría haber afrontado la situación de llegar a casa tras la salida del sol sin aventurarse a cruzar el puente con el loco suelto... Desde luego, en cada uno de los eslabones causales, la mujer posee parte de responsabilidad, es más, es el auténtico nexo entre un eslabón y otro, de manera que no sería difícil concluir que la principal responsable de su muerte es ella misma. Los demás personajes serán responsables de algo, sí, pero no de la muerte (salvo el loco, que también habría de ser estudiado aparte): el marido será responsable o culpable de dejadez matrimonial, el barquero será culpable de falta de compasión (aunque el negocio es el negocio), el amante será culpable de ingratitud, el "amigo" es en realidad un ser vengativo movido por los celos y el despecho. Si hubiera que juzgar a dichos personajes habría que hacerlo en función de los hechos de los que son responsables: dejadez, no cruzarla el río y no darle o dejarle dinero; pero no de los hechos subsiguientes, entre ellos el último, la muerte de la mujer. Es más, como ya he dicho, el auténtico nexo causal entre un hecho y otro es la propia mujer, la cual posee una finalidad, un objetivo, que la guía a través de toda la historia: satisfacer sus necesidades y que el marido no se entere. No en vano, muchos y muchas de las personas a las que se les propone el ejercicio acaban concluyendo, haciendo gala de cierto conocimiento de la justicia cósmica o divina, "se lo tenía merecido, se lo andaba buscando".

Bien, al margen de las reacciones machistas o feministas que el ejercicio pueda suscitar, lo importante es destacar esa relación conceptual entre la causalidad y la responsabilidad, tener en cuenta el concepto de con-causa y distinguir entre la causalidad mecánica y aquella en la que intervienen agentes libres (sin entrar en la problemática que supondrían los sistemas caóticos); también es importante distinguir distintas acepciones de "responsabilidad".


19 comentarios:

Anónimo dijo...

Este es el rípico ejercicio (existe otra versión con un río y cocodrilos) para poner men evidencia los distintos valores con que afrontamos la vida las personas. Yo también lo he puesto en marcha y creo que lo primero que hay que preguntarse es: ¿porqué siempre ponen este ejercicio en los cursos de calidad? ¿es acaso un ejercicio que vale para todo como el bálsamo de fierabrass? ¿porqué los cursos han evolucionado a una espcie de pequeña catarsis psicosocial?¿terminaremos gritando todos el tradicional y yanki: "te queremos zanjas"?. Muchas cuestiones que tienen en muchos caso contestaciones banales. Cómo por ejemplo que este ejercicio se utiliza mucho porque te permite tener entretenidos un buen rato a los alumnos y siempre puedes adaptar las conclusiones para que sirvan a la utilidad del curso. Futilidad más bien. ´Pongamos otros ejemplos:

Murdock: "¿Qué tal tu hermano?"
Humprey: "Murió hace 35 años, lo pilló un coche cuando perseguía a su gato Flannagan"
Murdock(ATENCIÓN!!: "Lo siento" (¡¡¡PUAGGHHH!, otro ejemplo de ventoseo yanki)
Humprey:"No te preocupes, al fin y a la cabo me queda Flannagan. Cuando acaricio a Flanni pienso que mi hermano está conmigo."

Bien, este es otro ejemplo de como un menda puede acariciar a su gato pensando que es su hermano. ¿Será capaz de darle froties cada mañana o preferirá whiskas?

Joder, creo que me he liado con mi argumentación.

Anónimo dijo...

Vuelvo a la carga.

El caso es que Flanni, el gato, el puto gato, se ha objetivado subjetivamente como el hermano de Murdock, a quien seguramente sus amigos llaman Murd, ya que los yankis tienden a acortar los nombres.

Flanni ya no es un gato más, es un felino que ha personificado su condición sin comerlo ni beberlo, es decir, seguirá comiento whiskas pero ahora Flanni ha dejado de ser un puto gato. Sin saberlo con cada gesto representa al hermano de Murdock.Es un gato afortunado pues concietará todos los mimos y todas las atenciones de Murdock.

Dicho todo lo cual prosigamos con el ejercicio. ¿es moral que los profesores de cursos de gestión pongan ejercicios banales para entretener a los alumnos?. Yo creo que sí es moral (moralmente negativo conforme a los principios y objetivos de los cursos) aunque justificable desde otro punto de vista: por ejemplo es justificable moralmente de acuerdo a los principios del yoga ya que el ejercicio contribuye a relajar a los alumnos, disipar energías,etc. también para el profe que suele estar mal pagado y hacer muchas horas.

En fin que volviendo al gato, la culpa de todo la tiene el puto gato.

Snordfold

El Caminante y su Sombra dijo...

Pues, la verdad, yo no sé hasta qué punto relaja este ejercicio, eh. Todo lo contrario, más bien se acumulan tensiones, especialmente cuando sueltas el clásico "eso le pasa por guarra" para caldear el ambiente.

El Caminante y su Sombra dijo...

De todos modos la historia de Murdock y su gato Flanny ni es nueva ni es tan negativa, de hecho es una birriosa adaptación del concepto de "domesticación" de Saint-Exupéry. Veamos:

Fue entonces que apareció el zorro:

- Buen día - dijo el zorro.

- Buen día – respondió cortésmente el principito, que se dio vuelta pero no vio a nadie.

- Estoy aquí – dijo la voz –, bajo el manzano...

- Quién eres ? – dijo el principito. – Eres muy bonito...

- Soy un zorro – dijo el zorro.

- Ven a jugar conmigo – le propuso el principito. – Estoy tan triste...

- No puedo jugar contigo – dijo el zorro. – No estoy domesticado.

- Ah! perdón – dijo el principito.

Pero, después de reflexionar, agregó:

- Qué significa "domesticar" ?

- No eres de aquí – dijo el zorro –, qué buscas ?

- Busco a los hombres – dijo el principito. – Qué significa "domesticar" ?

- Los hombres – dijo el zorro – tienen fusiles y cazan. Es bien molesto ! También crían gallinas. Es su único interés. Buscas gallinas ?

- No – dijo el principito. – Busco amigos. Qué significa "domesticar" ?

- Es algo demasiado olvidado – dijo el zorro. – Significa "crear lazos..."

- Crear lazos ?

- Claro – dijo el zorro. – Todavía no eres para mí más que un niño parecido a otros cien mil niños. Y no te necesito. Y tú tampoco me necesitas. No soy para ti más que un zorro parecido a otros cien mil zorros. Pero, si me domesticas, tendremos necesidad uno del otro. Tú serás para mí único en el mundo. Yo seré para ti único en el mundo...

- Comienzo a entender - dijo el principito. – Hay una flor... creo que me ha domesticado...

- Es posible – dijo el zorro. – En la Tierra se ven todo tipo de cosas...

- Oh! no es en la Tierra – dijo el principito.

El zorro pareció muy intrigado:

- En otro planeta ?

- Sí.

- Hay cazadores en aquel planeta ?

- No.

- Eso es interesante ! Y gallinas ?

- No.

- Nada es perfecto – suspiró el zorro.

Pero el zorro volvió a su idea:

- Mi vida es monótona. Yo cazo gallinas, los hombres me cazan. Todas las gallinas se parecen, y todos los hombres se parecen. Me aburro, pues, un poco. Pero, si me domesticas, mi vida resultará como iluminada. Conoceré un ruido de pasos que será diferente de todos los demás. Los otros pasos me hacen volver bajo tierra. Los tuyos me llamarán fuera de la madriguera, como una música. Y además, mira ! Ves, allá lejos, los campos de trigo ? Yo no como pan. El trigo para mí es inútil. Los campos de trigo no me recuerdan nada. Y eso es triste ! Pero tú tienes cabellos color de oro. Entonces será maravilloso cuando me hayas domesticado ! El trigo, que es dorado, me hará recordarte. Y me agradará el ruido del viento en el trigo...

El zorro se calló y miró largamente al principito:

- Por favor... domestícame ! – dijo.

- Me parece bien – respondió el principito -, pero no tengo mucho tiempo. Tengo que encontrar amigos y conocer muchas cosas.

- Sólo se conoce lo que uno domestica – dijo el zorro. – Los hombres ya no tienen más tiempo de conocer nada. Compran cosas ya hechas a los comerciantes. Pero como no existen comerciantes de amigos, los hombres no tienen más amigos. Si quieres un amigo, domestícame !

- Qué hay que hacer ? – dijo el principito.

- Hay que ser muy paciente – respondió el zorro. – Te sentarás al principio más bien lejos de mí, así, en la hierba. Yo te miraré de reojo y no dirás nada. El lenguaje es fuente de malentendidos. Pero cada día podrás sentarte un poco más cerca...

Al día siguiente el principito regresó.

- Hubiese sido mejor regresar a la misma hora – dijo el zorro. – Si vienes, por ejemplo, a las cuatro de la tarde, ya desde las tres comenzaré a estar feliz. Cuanto más avance la hora, más feliz me sentiré. Al llegar las cuatro, me agitaré y me inquietaré; descubriré el precio de la felicidad ! Pero si vienes en cualquier momento, nunca sabré a qué hora preparar mi corazón... Es bueno que haya ritos.

- Qué es un rito ? – dijo el principito.

- Es algo también demasiado olvidado – dijo el zorro. – Es lo que hace que un día sea diferente de los otros días, una hora de las otras horas. Mis cazadores, por ejemplo, tienen un rito. El jueves bailan con las jóvenes del pueblo. Entonces el jueves es un día maravilloso ! Me voy a pasear hasta la viña. Si los cazadores bailaran en cualquier momento, todos los días se parecerían y yo no tendría vacaciones.

Así el principito domesticó al zorro. Y cuando se aproximó la hora de la partida:

- Ah! - dijo el zorro... - Voy a llorar.

- Es tu culpa – dijo el principito -, yo no te deseaba ningún mal pero tú quisiste que te domesticara.

- Claro – dijo el zorro.

- Pero vas a llorar ! – dijo el principito.

- Claro – dijo el zorro.

- Entonces no ganas nada !

- Sí gano –dijo el zorro – a causa del color del trigo.

Luego agregó:

- Ve y visita nuevamente a las rosas. Comprenderás que la tuya es única en el mundo. Y cuando regreses a decirme adiós, te regalaré un secreto.

El principito fue a ver nuevamente a las rosas:

- Ustedes no son de ningún modo parecidas a mi rosa, ustedes no son nada aún – les dijo. – Nadie las ha domesticado y ustedes no han domesticado a nadie. Ustedes son como era mi zorro. No era más que un zorro parecido a cien mil otros. Pero me hice amigo de él, y ahora es único en el mundo.

Y las rosas estaban muy incómodas.

- Ustedes son bellas, pero están vacías – agregó. – No se puede morir por ustedes. Seguramente, cualquiera que pase creería que mi rosa se les parece. Pero ella sola es más importante que todas ustedes, puesto que es ella a quien he regado. Puesto que es ella a quien abrigué bajo el globo. Puesto que es ella a quien protegí con la pantalla. Puesto que es ella la rosa cuyas orugas maté (salvo las dos o tres para las mariposas). Puesto que es ella a quien escuché quejarse, o alabarse, o incluso a veces callarse. Puesto que es mi rosa.

Y volvió con el zorro:

- Adiós – dijo...

- Adiós – dijo el zorro. – Aquí está mi secreto. Es muy simple: sólo se ve bien con el corazón. Lo esencial es invisible a los ojos.

- Lo esencial es invisible a los ojos – repitió el principito a fin de recordarlo.

- Es el tiempo que has perdido en tu rosa lo que hace a tu rosa tan importante.

- Es el tiempo que he perdido en mi rosa... – dijo el principito a fin de recordarlo.

- Los hombres han olvidado esta verdad – dijo el zorro. – Pero tú no debes olvidarla. Eres responsable para siempre de lo que has domesticado. Eres responsable de tu rosa...

- Soy responsable de mi rosa... - repitió el principito a fin de recordarlo.

El Principito, cap. XXI

Anónimo dijo...

Que Dios bendiga el estado del bienestar en el que estamos que nos permite perder el tiempo pergeñando gilipolleces como esas para que papanatas como un servidor las lean.¿Qué fue de las crónicas jacobeas?¿Han quedado or ventura o desventura tiradas en alguna zanja?¿Si te rompen los dientes con un palo ,la responsabilidad es tuya ,del palo o del que lo empuña?¿cual es el sonido de una sola mano aplaudiendo?¿Qué ruido hace un árbol al caer enmedio del bosque si no hay nadie para oírlo?¿A qué huelen las cosas que no huelen?Lo véis cualquier idiota puede dedicarse a chupar del bote haciendo preguntas chorras.¿Para qué empresa vas a acabar currando con esos rollos?¿Para la Cienciología?

El Caminante y su Sombra dijo...

1.- Por supuesto que Dios nos ha bendecido, y Santiago se apareció en su momento por lo mismo.

2.- Las crónicas siguen aquí, en mi cabeza, en alguna zanja, quizá en la de Rolando, esperando el momento y la oportunidad de ser donadas al mundo, pero es que no siempre lo importante es lo urgente.

3.- Si te rompen los dientes con un palo es que algo malo has hecho, si no lo has hecho el que hace mal es el otro. El pobre palo, en tanto que ente inanimado y sin conciencia, no tiene la culpa.

4.- El sonido de una sola mano aplaudiendo es el sonido del silencio (ojo, no confundir con el padre nuestro cantado en misa, como he hecho yo hasta anteayer).

5.- Salvo que el bosque se encuentre metido en una campana de vacío, un arbol al caer hace ruido, aunque no haya nadie para escucharlo, lo contrario es una concepción subjetivista contra la que ya arremetí en:
http://rossanova.blogspot.com/2007/05/acerca-del-solipsismo.html

6.- Las cosas que no huelen huelen a Evax o Ausonia, no me acuerdo, salvo que las haya llevado la esposa del cornudo de la historia; en realidad el amante la rechazó porque no se lo lavaba, y el marido se ocupaba mucho en los negocios por lo mismo.

7.- No sé dónde acabaré, pero teniendo en cuenta que casi acabo en la Facultad de Filosofía... La única diferencia con la Cienciología es que al menos allí no estaba el infame de Tom Cruise... Chan Chan, Chan chan chan, chan... Tiruriiiiii

Anónimo dijo...

Rossa eres un provocador nato tío. Cómo se te ocurre lanzar ese comentario en un curso con mayoría de féminas. Le podías haber soltado tu análisis a la profe, y creo que, a la próxima se lo pensaría dos veces antes de plantear el ejercicio. Según nos contó a mi grupo de 'debate' el principal culpable era el amigo despechado porque conocía la situación real de la adúltera y existía cierto lazo sentimental con ella. Pero algo me dice que no sería el más desgraciado, aparte del loco, en conocer el fatal desenlace. Yo también fui de l@s que culpabilizaban al marido corneado y te aseguro soy cualquier cosa antes que feminista... Pero creo que realmente cumple el objetivo que persigue: destapar nuestros prejuicios morales. También me ha recordado aquella película protagonizada por Gwitney Paltrow que se llamaba Dos vidas en un instante o algo parecido.

Bonita canción.

Mañana más y mejor calidad. Nos vemos.

El Caminante y su Sombra dijo...

Más sobre la domesticación en:
http://www.youtube.com/watch?v=uzFLr9g70JA

Anónimo dijo...

Vaya,no esperaba que contestases a las seudopreguntas que formulé,ya que eran pura retórica,pero puesto que se te ve tan suelto,respondeme a esto:¿cómo pintarías un pedo de verde?

El Caminante y su Sombra dijo...

La malicia te hace formular preguntas improcedentes llenas de inquina, rencor y mala leche. Mientras que las pseudo-preguntas anteriores tenían cierta base ontológico-moral esta otra se mueve en la dimensión práctica o pragmática del tipo "dibuja un círculo cuadrado", es decir, peticiones cuasi-imposibles. No te pases de list@, pues.

El Caminante y su Sombra dijo...

Joder, Snordfold, no me extraña que el puto gato estuviese objetivado, tenía que estarlo para durar 35 años: objetivado, momificado y recubierto de porcelana con ojos de botella de Alhambra 1925. ¡Qué buena!

Anónimo dijo...

Kalidad y buen vino

Anónimo dijo...

YA ESTA BIEN

Estimados Bloggers:

Desde hace unas semanas sigo este blog que empecé a leer como peregrino del Camino de Santiago (luego he visto que esto no era más que un reclamo). El Blog ha tomado una derivación que me provoca rabia e indignación. Estoy asqueado y digo ¡Basta ya!porque ya está bien de perder el tiempo en debates inútiles que mancillan el ideal del caminante y el nombre del Santo Patrón

Aquí lo que hace falta es hablar de España, nuestra bandera y otros temas que, al menos, ennoblezcan nuestro espíritu. Hablar de los problemas que aquejan a nuestro país, como los calificativos que Hugo Chavez dedico a nuestra majestad.
Este blog se está constituyendo en ejemplo de ARTE DEGENERADO.
Os invito a pasaros a www.hazteoir.org donde se da mejor información y si que tienen un tratan sobre el camino de Santiago y no esta filfa que no hay por donde cogerla y que está derivando peligrosamente hacia la masonería.





- No es Alfredo el que inventó el pedo aunque le citen con denuedo
- No es Aquisgrán el que quiso desgarrar nuestro corazón, el muy mamón.
- No es procedente que alguien sin inmutarse te obsequie con un chupito en la frente.

Anónimo dijo...

He decidido dejar de ser mason y pasarme a mesón. Dejar la masonería y pasarme a la mesonería y zampar buenas torrijas en los bares. Me crujo en el colega anterior, aunque no lo vamos a negar, todo es difuso.

Anónimo dijo...

Ambiguo diría yo, todo esto es muy ambiguo. Incluso es ambiguamente ambiguo, de una inusitada ambiguedad.

Anónimo dijo...

Yo sin embargo he decidido pasarme a la mansonería,con Charley y su familia,como su hij@ Marilyn,y explorar un poco ese lado oscuro que tod@s tenemos.En cuanto a lo del Juan Carca I,en el me peo,en el y en sus amigos Asnar,Bush,ZP,Es-p,Cësar Vidal y Losantos.Son todos la misma mierda,pero con distintos hedores.En cuanto a Chávez, ya me gustaría a mi probar las drogas que se mete.Seguro que entre ellas esta el suero de la verdad.Ya puesto a ser dictador,que por lo menos sea un dictador gracioso,como de coña,¿no es eso la política?¿Os imagináis Batman sin el personaje de Joker?¿O Superman sin el patoso de Lex Luthor?¿Los Pitufos sin Gargamel?Y Chávez le sobra talento y buen humor para convertirse en el Krusty de los tiranuelos.Me acojonan más los buenos modos y envaramientos de líderes que nos restriegan su democraticidad por encima para embarcarnos en guerras injustas.

Anónimo dijo...

Sr Zanjas Pro:
Este blog se está convirtiendo en un fangal de batallas políticas, deberías llamarlo de otra manera aunque la culpa no es tuya, al final todos volvemos a lo mismo a poner en un pedestal a líderes que nos engañan cada vez que hablan(unos más que otros) en fin de todas maneras sigue teniendo vidilla esto, así que al barro amiguitos al barro.
Besos y salud para todos.

El Caminante y su Sombra dijo...

Querid@ mí@, la política es una profunda zanja en la que estamos metidos hasta el cuello... Hasta el cuello no, hasta lo siguiente. De manera que tiene perfecta cabida en este blog. ¿Hay algún sitio donde ponga que aquí no se iba a hablar de política, ni de Jesulín, la Pantoja o Boris Izaguirre (por cierto si alguien quiere regalarme algo que me ragale su último libro)? Ayer se hablaba del Camino, hoy de política, mañana de las calandracas cogidas en un burdel de carretera... En fin, la vida es así, plagada de zanjas profundas... Unas más profundas que otras. Unas vacías y otras llenas de barro, o de heces.

Besos

Anónimo dijo...

O de pedos pintados de color verde

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Zanjas profundas en tu mente
Zanjas profundas en tu mundo
Zanjas que nos separan
Zanjas que nos escinden
Zanjas en las que caemos
a veces sin poder salir