Cambio de la url de las Zanjas:


http://zanjasprofundas.blogspot.com/

23 de enero de 2009


Subida a Peñalara por el tubo central

No sé si es la mejor manera de homenajear a alguien el mostrar la realización de una actividad en la cual ha perdido la vida; quizá sí, si tal actividad era una pasión para él (o ella).

El pasado viernes 16 de enero, un montañero murió sepultado por una avalancha; murió justo en la zona que os mostramos en las fotos, tomadas cinco días antes. Las condiciones cambiaron en esos días, cierto; ¿pero acaso estábamos a salvo de sufrir cualquier otro tipo de percance?

Toda actividad conlleva un riesgo... Incluso la inactividad de quedarse en casa día tras día, aunmentando los niveles de colesterol, azucar, etc., igual que se acumulan los mantos de nieve en las cumbres.

(Ya sabéis: podéis aumentar el tiempo de exposición de las fotos pinchando en el más)

2 comentarios:

Anónimo dijo...

bueno no creo qu eso sea de mal gusto ya que se hizo publico cada co as en esta vida tiene su riesgo como bien dices paco la nieve la careterra la casa todo eso lo conozco bien ya que en todos los mencionados algo malo me ha surgido ahora estoy en la de estar en casa engordar baguer salir cada vez menos la suerte que tengo que pasear a los perros sino creo que tendian que llamar la grua para sacarme de aqui pero la cabeza me funciona aun y eso haga que todo siga en pien el corto no me llego la verdad que muy bonito las fotos un besos a los de zanjas y a ti pacorro un besote de la que respira aire`puro todo los dias si salgo poco lo suficiente para estara la altura no como tu que sube alto cada ves mas jajajajaj un beso de la locatis y haber si nos vemos pronto

Anónimo dijo...

Impresionante, Paco.
Habrá que invitarte a unos vinos, para quitarte el frío que aún debes tener.

Quizá dentro de poco quedemos en la Taberna; ¡mantente atento a tu Facebook (aunque no te guste)!

Unha aperta, meu.

Publicar un comentario




Zanjas profundas en tu mente
Zanjas profundas en tu mundo
Zanjas que nos separan
Zanjas que nos escinden
Zanjas en las que caemos
a veces sin poder salir