Crónicas de Jorge (III): el Dorado
22 de diciembre de 2007
Tras el paso por los territorios saharauis ocupados por Marruecos, estoy ya al sur del tropico de Cancer, en concreto en la ciudad de Atar.
Al llegar a Mauritania (y sólo es a 300 Km de Dakhla) te das cuenta que esto es por completo otro país. Si es cierto que hablan hassania como sus hermanos del norte, y también lo es que aunque no cambió el desierto, si lo hizo la moneda (que la llaman ouguia), pero el mayor contraste reside en el paisaje humano.
Caminas por la calle y 8 de cada 10 personas son negros y los otros dos son morenos. Yo aún no se distinguirlos, es como los asiáticos nada más llegar, te parecen todos iguales y luego con el tiempo si ubicas los japoneses de los chinos o los del sudeste, pues aquí ocurre algo parecido porque muchos vienen de ser esclavos libertos hace algunos siglos o hace sólo 30 años (que la estuvo vigente hasta los 80, otros son inmigrantes en un país de paso o de acogida ya porque la barrera en muchos casos no comienza en Ceuta, o en el mar, la barrera comienza en la frontera marroquí. El caso es que se mezclan gente de atuendo mauritano con tipos con pinta de rapero y gafas malote, otros son camisetas roidas (los que viven en los barrios sin luz) y en la calle se escucha desde reagge hasta hip hop en algo que no identifico pero que seguro no es hassania. ¿Wolof, Ewe, Mina, Hausa, Bassa, Twi?
Como algunas cosas son durillas y las condiciones del viaje también lo son, había decido por hoy aparcar el "turismo social" o mejor dicho "turismo sociológico" porque el primero sería si hiciese algo, pero lo cierto es que sólo miro pregunto y escucho. Bueno pues al caso, hoy había decidido darme playa y perreo, pero mira tu que aunque no busques algunas cosas te vienen solas.
Andaba buscando de alquilar una bicicleta para ahorrarme el paseo de varios kilómetros a una playa decente cuando a mi francés fonético guarro que estoy aprendiendo (ye vudré renter an veló, y patadas al idioma galo de esa categoría) cuando un tipo me responde en un guiri (alabado sea dios, por fín alguien con quien no tengo que pasarme media hora explicándole lo que quiero) el tipo en cuestión era de Gambia, y me echo un cable en la búsqueda infructuosa, porque hoy es como Navidad aquí "la fiesta del cordero" y está todo cerrado.
Al final me fui con el y un colega a la playa a pata. La playa era un basurero autentico, tienen unas playas de arena buena y mar cristalina, pero al estar cerca de una ciudad y no tener los locales mucho sentido de la higiene (todo hay que decirlo) está llena de botellas de plástico, envoltorios huesos de haber zampado...
Bueno, todo esto para introducir que estuvimos una hora hablando los dos tipos y yo, me contaban qué hacían a qué se dedicaban, por qué andaban fuera de su país... en un momento dado uno de los dos que me había preguntado mucho sobre España y sobre el trabajo allí y todo eso, me cuenta que está aquí porque va a intentar embarcarse para allá. Embarcarse supone jugarse el tipo, lo sabe, pero te lo cuenta como si hablase de otra persona me habla alegre de cuando esté en España, de que va a hacer con el dinero que gane, de que es un buen mecanico y que quiere abrir un taller y me pregunta si tendrá problemas para entenderse, y si será fácil...
A mi se me encoge el corazón de sólo escucharle, el habla y habla feliz y mientras lo hace, no le miro a la cara, yo miro la línea azul que separa el mar del cielo, y la miro y me pienso que ojalá el mar no se lo trague y la miro y me pienso que tiene sólo 21 años, y la miro y pienso también que nada de lo que le he dicho le va ha hacer cambiar de opinión sobre el viaje, está a varios cientos de kilómetros de su país, y se está dejando el lomo para sacar los ouags de esos que le cobra el negrero. ¿Va a cambiar lo que le ha dicho un guiri durante una hora su forma de pensar? de todos modos sentía que debía hacerlo.
El cancer de todo creo, es la puta televisión, el puto internet y la puta mundialización que está quemando África desangrando esta tierra de la gente que más capacidad emprendedora y más fuerza de trabajo y de sacar las cosas adelante tiene. No en cada, pero si en muchas de las chabolas que os muestro
hay un plato mirando al cielo, bajando señal de France 24 de Aljazira sports, de la SKy, CNN, Eurosport o lo que toque, haciendo creer a esta gente que la vida es como en televisión, que los spots comerciales son el pan de cada día, que aquí lo regalan.
¿Sabéis que me dice Jamin? (que así se llama, Jamin Laiteh) que piensa hacer 900.000 euros en un año, y luego se abre su taller en Gambia y se vuelve, y me describe su taller señalándome a lo lejos las naves del puerto será como esa, con su "engine tester", "pump"... y le digo, que yo no me sentía mal pagado y sacaba unos 1500 al mes, pero el no tendrá papeles y si tiene un empleo dudo que llegue a los 600, y que allí un litro de leche cuesta un euro, y que una habitación cuesta más de 300, y que no va a hacer 900.000 ni en toda una vida /¿*what da yu suyest ma*?/ y le digo que aquí tiene un empleo, y que en lugar de estar trabajando 3 meses para pagar el viaje, que trabaje un año y vuelva a casa, y con ese dinero alquile un local para su taller, no como ese (y le señalo su nave) como ese (y le señalo otra que es como dos plazas de garaje de las nuestras y tiene paredes de barro) y que nadie comienza desde arriba, que step by step brother, y me responde que si es su destino llegará y si no es que Alá lo tenía así dispuesto. Hablamos un poco más sobre si su destino está escrito o lo fabrica el, "*está escrito*" me responde.
No way, no hay nada que pueda hacerle cambiar de opinión así que le doy por lo menos un consejo. Si llegas, en el modo en que llegues, o detenido o a playa, si llegas, le digo no lleves papeles, no digas de donde eres. Si saben a donde devolverte te deportan y te la habrás jugado para nada pero si no lo saben, no pueden devolverte a ningún lado, un tiempecito en un centro de internamiento de inmigrantes y luego te ponen de patas en la calle, esas cosas de la administración: no te echa, pero tampoco te da papeles para que puedas trabajar, a partir de ahí tienes que buscarte la vida.
Hablamos largo y esto es sólo un resumen.
Antes de despedirnos le miro a los ojos, joder si parece un crío.
*Vas para mi pais?,* pasa a ver a mi hermano, se llama Kemu, está en Faji Kunda, dile que estoy bien.
No sé si está en mi ruta, le digo (no tengo ni idea de donde está Faji Kunda) y como nunca prometo cosas que no voy a cumplir le digo que probablemente no vaya, pero que si por casualidad paso, ya le hablo.
- *Inshalá. *
*- Inshalá.*
-------
Para acabar la tarde (vaya tarde, todavía me duele el pecho), de vuelta a casa cruzo por uno de esos barrios villamiseria que hay por Nuadibú. Me entra un tipo:
*"qué tal, de donde eres"*
Y yo no quería mucha charleta porque se me iba ya el tiempo, había quedado para tomar el té con un colega que me hice ayer y pensaba además era un típico *"domemualaryén"* con el que te piden pasta los críos.
Para mi sorpresa, pese a su situación, no me pidió un pavo sólo quería matar un poco el rato porque no tenía nada qué hacer ni a dónde ir, estaba atrapado entre Marruecos (que no le dejaba entrar) y su Liberia natal de la que salió con su padre. En algún lugar del camino perdieron el contacto y ya no había forma de volver a juntarse. Su padre probablemente había podido cruzar al país alauita; había trabajado con la anterior administración (por llamarlo de algún modo) liberiana y cuando llegaron los "rebeldes" tuvieron que salir por patas, con lo que entiendo que será uno de esos miles de subsaharianos que viven en las calles de Marruecos sin poder subir a Europa y sin poder volver a casa. El hijo sufre suerte parecida acá en Mauritania, al sur de los campos minados fronterizos. (a otro rato os hablo de ellos)
Me dijo B. Mesa, cuando estuve en Rabat, que son muchos y que algunos llevan ya tanto tiempo en la calle que tiene ya problemas psicológicos como los de los sin techo allá.
Este mundo es una locura y cuanto más miro menos entiendo.
Tras el paso por los territorios saharauis ocupados por Marruecos, estoy ya al sur del tropico de Cancer, en concreto en la ciudad de Atar.
Al llegar a Mauritania (y sólo es a 300 Km de Dakhla) te das cuenta que esto es por completo otro país. Si es cierto que hablan hassania como sus hermanos del norte, y también lo es que aunque no cambió el desierto, si lo hizo la moneda (que la llaman ouguia), pero el mayor contraste reside en el paisaje humano.
Caminas por la calle y 8 de cada 10 personas son negros y los otros dos son morenos. Yo aún no se distinguirlos, es como los asiáticos nada más llegar, te parecen todos iguales y luego con el tiempo si ubicas los japoneses de los chinos o los del sudeste, pues aquí ocurre algo parecido porque muchos vienen de ser esclavos libertos hace algunos siglos o hace sólo 30 años (que la estuvo vigente hasta los 80, otros son inmigrantes en un país de paso o de acogida ya porque la barrera en muchos casos no comienza en Ceuta, o en el mar, la barrera comienza en la frontera marroquí. El caso es que se mezclan gente de atuendo mauritano con tipos con pinta de rapero y gafas malote, otros son camisetas roidas (los que viven en los barrios sin luz) y en la calle se escucha desde reagge hasta hip hop en algo que no identifico pero que seguro no es hassania. ¿Wolof, Ewe, Mina, Hausa, Bassa, Twi?
Como algunas cosas son durillas y las condiciones del viaje también lo son, había decido por hoy aparcar el "turismo social" o mejor dicho "turismo sociológico" porque el primero sería si hiciese algo, pero lo cierto es que sólo miro pregunto y escucho. Bueno pues al caso, hoy había decidido darme playa y perreo, pero mira tu que aunque no busques algunas cosas te vienen solas.
Andaba buscando de alquilar una bicicleta para ahorrarme el paseo de varios kilómetros a una playa decente cuando a mi francés fonético guarro que estoy aprendiendo (ye vudré renter an veló, y patadas al idioma galo de esa categoría) cuando un tipo me responde en un guiri (alabado sea dios, por fín alguien con quien no tengo que pasarme media hora explicándole lo que quiero) el tipo en cuestión era de Gambia, y me echo un cable en la búsqueda infructuosa, porque hoy es como Navidad aquí "la fiesta del cordero" y está todo cerrado.
Al final me fui con el y un colega a la playa a pata. La playa era un basurero autentico, tienen unas playas de arena buena y mar cristalina, pero al estar cerca de una ciudad y no tener los locales mucho sentido de la higiene (todo hay que decirlo) está llena de botellas de plástico, envoltorios huesos de haber zampado...
Bueno, todo esto para introducir que estuvimos una hora hablando los dos tipos y yo, me contaban qué hacían a qué se dedicaban, por qué andaban fuera de su país... en un momento dado uno de los dos que me había preguntado mucho sobre España y sobre el trabajo allí y todo eso, me cuenta que está aquí porque va a intentar embarcarse para allá. Embarcarse supone jugarse el tipo, lo sabe, pero te lo cuenta como si hablase de otra persona me habla alegre de cuando esté en España, de que va a hacer con el dinero que gane, de que es un buen mecanico y que quiere abrir un taller y me pregunta si tendrá problemas para entenderse, y si será fácil...
A mi se me encoge el corazón de sólo escucharle, el habla y habla feliz y mientras lo hace, no le miro a la cara, yo miro la línea azul que separa el mar del cielo, y la miro y me pienso que ojalá el mar no se lo trague y la miro y me pienso que tiene sólo 21 años, y la miro y pienso también que nada de lo que le he dicho le va ha hacer cambiar de opinión sobre el viaje, está a varios cientos de kilómetros de su país, y se está dejando el lomo para sacar los ouags de esos que le cobra el negrero. ¿Va a cambiar lo que le ha dicho un guiri durante una hora su forma de pensar? de todos modos sentía que debía hacerlo.
El cancer de todo creo, es la puta televisión, el puto internet y la puta mundialización que está quemando África desangrando esta tierra de la gente que más capacidad emprendedora y más fuerza de trabajo y de sacar las cosas adelante tiene. No en cada, pero si en muchas de las chabolas que os muestro
hay un plato mirando al cielo, bajando señal de France 24 de Aljazira sports, de la SKy, CNN, Eurosport o lo que toque, haciendo creer a esta gente que la vida es como en televisión, que los spots comerciales son el pan de cada día, que aquí lo regalan.¿Sabéis que me dice Jamin? (que así se llama, Jamin Laiteh) que piensa hacer 900.000 euros en un año, y luego se abre su taller en Gambia y se vuelve, y me describe su taller señalándome a lo lejos las naves del puerto será como esa, con su "engine tester", "pump"... y le digo, que yo no me sentía mal pagado y sacaba unos 1500 al mes, pero el no tendrá papeles y si tiene un empleo dudo que llegue a los 600, y que allí un litro de leche cuesta un euro, y que una habitación cuesta más de 300, y que no va a hacer 900.000 ni en toda una vida /¿*what da yu suyest ma*?/ y le digo que aquí tiene un empleo, y que en lugar de estar trabajando 3 meses para pagar el viaje, que trabaje un año y vuelva a casa, y con ese dinero alquile un local para su taller, no como ese (y le señalo su nave) como ese (y le señalo otra que es como dos plazas de garaje de las nuestras y tiene paredes de barro) y que nadie comienza desde arriba, que step by step brother, y me responde que si es su destino llegará y si no es que Alá lo tenía así dispuesto. Hablamos un poco más sobre si su destino está escrito o lo fabrica el, "*está escrito*" me responde.
No way, no hay nada que pueda hacerle cambiar de opinión así que le doy por lo menos un consejo. Si llegas, en el modo en que llegues, o detenido o a playa, si llegas, le digo no lleves papeles, no digas de donde eres. Si saben a donde devolverte te deportan y te la habrás jugado para nada pero si no lo saben, no pueden devolverte a ningún lado, un tiempecito en un centro de internamiento de inmigrantes y luego te ponen de patas en la calle, esas cosas de la administración: no te echa, pero tampoco te da papeles para que puedas trabajar, a partir de ahí tienes que buscarte la vida.
Hablamos largo y esto es sólo un resumen.
Antes de despedirnos le miro a los ojos, joder si parece un crío.
*Vas para mi pais?,* pasa a ver a mi hermano, se llama Kemu, está en Faji Kunda, dile que estoy bien.
No sé si está en mi ruta, le digo (no tengo ni idea de donde está Faji Kunda) y como nunca prometo cosas que no voy a cumplir le digo que probablemente no vaya, pero que si por casualidad paso, ya le hablo.
- *Inshalá. *
*- Inshalá.*
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Para acabar la tarde (vaya tarde, todavía me duele el pecho), de vuelta a casa cruzo por uno de esos barrios villamiseria que hay por Nuadibú. Me entra un tipo:
*"qué tal, de donde eres"*
Y yo no quería mucha charleta porque se me iba ya el tiempo, había quedado para tomar el té con un colega que me hice ayer y pensaba además era un típico *"domemualaryén"* con el que te piden pasta los críos.
Para mi sorpresa, pese a su situación, no me pidió un pavo sólo quería matar un poco el rato porque no tenía nada qué hacer ni a dónde ir, estaba atrapado entre Marruecos (que no le dejaba entrar) y su Liberia natal de la que salió con su padre. En algún lugar del camino perdieron el contacto y ya no había forma de volver a juntarse. Su padre probablemente había podido cruzar al país alauita; había trabajado con la anterior administración (por llamarlo de algún modo) liberiana y cuando llegaron los "rebeldes" tuvieron que salir por patas, con lo que entiendo que será uno de esos miles de subsaharianos que viven en las calles de Marruecos sin poder subir a Europa y sin poder volver a casa. El hijo sufre suerte parecida acá en Mauritania, al sur de los campos minados fronterizos. (a otro rato os hablo de ellos)
Me dijo B. Mesa, cuando estuve en Rabat, que son muchos y que algunos llevan ya tanto tiempo en la calle que tiene ya problemas psicológicos como los de los sin techo allá.
Este mundo es una locura y cuanto más miro menos entiendo.


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