Crónicas de Jorge (I): Desde el Sáhara Occidental
Comenzamos aquí una serie de crónicas realizadas por un amigo nuestro que se encuentra viajando por África. De vez en cuando nos manda un correo desde algún cutre-cíber y podemos imaginarnos cómo es todo aquello. Su nombre es Jorge y es tan calvo y gafotas como yo... Aunque en África seguro que le crece el pelo. Que la fuerza le acompañe.
13 de diciembre de 2007
Llegué al "manantial" o el Aaiún que es la traducción del nombre de esta ciudad, esta mañana tras 20 horas de viaje. Me acompaña mi amigo Fadel que es saharaui y que me está enseñando su tierra, contando su historia, y dedicando su tiempo.
Este es un lugar de gente hospitalaria, el país de los "hijos de las nubes" que así es como se llaman a sí mismos porque en la etapa nómada siempre se dirigían a donde hubiese una nube con la esperanza de que hubiese descargado y que germinara bajo ella algo de pasto para sus camellos y para su ganado....
...Pero eso era hace mucho, mucho porque ahora no hay nomadismo posible. La economía tras grandes sequías mató esa costumbre en parte, la otra parte la mataron las fronteras que dibujamos los europeos al marcharnos y las minas que los nuevos colonos plantaron. Es inexpugnable, dicen, la línea electrónica, con muros y minas que divide Mauritania y Marruecos (o la RASD, que algún día cada vez más improbable, será), aunque hay partidas de contrabandistas (majetes algunos) que te pueden cruzar; claro que este no es el mejor momento porque está la reunión del Polisario estos días en Tarfaya y las cosas están un poco raras, mejor no hacer nada extraño en esta época, saldré por el sur, por Nuadibú.
Es un poco doloroso ver que el tiempo juega en contra de esta gente y cada vez están más olvidados por el exterior; la demografía juega en su contra (la natalidad marroquí es mayor) y el referéndum por el que se llegó al alto el fuego en el 91 está lejos de llegar a ser una realidad jamás.
Yo llevo aquí pocas horas, pero he compartido ya un par de días con saharauis en Marruecos y cada pequeña historia concreta te va componiendo un puzzle que espanta.
Hay más saharauis fuera que dentro. El primo de Fadel, cenando la otra noche cuenta cómo por ser manifestante en el 95 le torturaron con "el pollo", una forma de ser atado a la espalda las piernas y los brazos a un palo de modo que cuando te cansas y te doblas te asfixias, (además de las ostias correspondientes) luego 20 años de cárcel que afortunadamente para el se quedó en algo más de uno porque el rey un día se mostraba generoso e indulto a un grupo de gente.
Aquí en el Aaiún la población, que es minoritaria en su tierra, está agrupada en barrios saharauis (con lengua hasania) y barrios marroquíes (de habla daria), lo que en principio pareciera ser agrupación de la gente en guetos, luego no resulta tan mala idea. Es un modo de que preservar su cultura y su identidad nacional a la espera de que lleguen tiempos mejores.
...¿Y el referéndum? la justicia después de tantos años ¿es justicia? porque lo cierto es que los marroquíes que tienen hijos aquí y llevan 30 años, algunos se sienten tan de aquí como ellos.
El Frente les ofreció la nacionalidad hace tiempo, no votarían en caso de referéndum, no están en el censo realizado antes de la perversión demográfica que hizo Hassan, pero en un Sáhara independiente tendrían tantos derechos como el resto.
Otras cosas. Aquí la riqueza está también muy mal repartida, como en casi todos los paises, sólo que aquí no solo unos pocos tienen mucho y muchos tienen poco, es que los pocos que tienen mucho son los más afines a la bandera alauita y los muchos que tienen poco son el lumpen rojiverde que Hassan trajo con promesas y los menos de la bandera negra blanca y verde que se quedaron.
En cuanto pueda os cuento más, más documentado y bonito, pero ahora con este teclado de ful que me he hecho es una autentica tortura escribir, las letras no están donde deben y son duras como piedras.
En cuanto mí:
Estado físico: Correcto.
Estado anímico: Correcto.
13 de diciembre de 2007
Llegué al "manantial" o el Aaiún que es la traducción del nombre de esta ciudad, esta mañana tras 20 horas de viaje. Me acompaña mi amigo Fadel que es saharaui y que me está enseñando su tierra, contando su historia, y dedicando su tiempo.
Este es un lugar de gente hospitalaria, el país de los "hijos de las nubes" que así es como se llaman a sí mismos porque en la etapa nómada siempre se dirigían a donde hubiese una nube con la esperanza de que hubiese descargado y que germinara bajo ella algo de pasto para sus camellos y para su ganado....
...Pero eso era hace mucho, mucho porque ahora no hay nomadismo posible. La economía tras grandes sequías mató esa costumbre en parte, la otra parte la mataron las fronteras que dibujamos los europeos al marcharnos y las minas que los nuevos colonos plantaron. Es inexpugnable, dicen, la línea electrónica, con muros y minas que divide Mauritania y Marruecos (o la RASD, que algún día cada vez más improbable, será), aunque hay partidas de contrabandistas (majetes algunos) que te pueden cruzar; claro que este no es el mejor momento porque está la reunión del Polisario estos días en Tarfaya y las cosas están un poco raras, mejor no hacer nada extraño en esta época, saldré por el sur, por Nuadibú.
Es un poco doloroso ver que el tiempo juega en contra de esta gente y cada vez están más olvidados por el exterior; la demografía juega en su contra (la natalidad marroquí es mayor) y el referéndum por el que se llegó al alto el fuego en el 91 está lejos de llegar a ser una realidad jamás.
Yo llevo aquí pocas horas, pero he compartido ya un par de días con saharauis en Marruecos y cada pequeña historia concreta te va componiendo un puzzle que espanta.
Hay más saharauis fuera que dentro. El primo de Fadel, cenando la otra noche cuenta cómo por ser manifestante en el 95 le torturaron con "el pollo", una forma de ser atado a la espalda las piernas y los brazos a un palo de modo que cuando te cansas y te doblas te asfixias, (además de las ostias correspondientes) luego 20 años de cárcel que afortunadamente para el se quedó en algo más de uno porque el rey un día se mostraba generoso e indulto a un grupo de gente.
Aquí en el Aaiún la población, que es minoritaria en su tierra, está agrupada en barrios saharauis (con lengua hasania) y barrios marroquíes (de habla daria), lo que en principio pareciera ser agrupación de la gente en guetos, luego no resulta tan mala idea. Es un modo de que preservar su cultura y su identidad nacional a la espera de que lleguen tiempos mejores.
...¿Y el referéndum? la justicia después de tantos años ¿es justicia? porque lo cierto es que los marroquíes que tienen hijos aquí y llevan 30 años, algunos se sienten tan de aquí como ellos.
El Frente les ofreció la nacionalidad hace tiempo, no votarían en caso de referéndum, no están en el censo realizado antes de la perversión demográfica que hizo Hassan, pero en un Sáhara independiente tendrían tantos derechos como el resto.
Otras cosas. Aquí la riqueza está también muy mal repartida, como en casi todos los paises, sólo que aquí no solo unos pocos tienen mucho y muchos tienen poco, es que los pocos que tienen mucho son los más afines a la bandera alauita y los muchos que tienen poco son el lumpen rojiverde que Hassan trajo con promesas y los menos de la bandera negra blanca y verde que se quedaron.
En cuanto pueda os cuento más, más documentado y bonito, pero ahora con este teclado de ful que me he hecho es una autentica tortura escribir, las letras no están donde deben y son duras como piedras.
En cuanto mí:
Estado físico: Correcto.
Estado anímico: Correcto.

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